miércoles, 7 de noviembre de 2012
La actitud corporal en la comunicación no verbal
Atención a esto, al final la cuestión de enfrentar al público
jueves, 25 de octubre de 2012
Importancia de la lectura
En la investigación científica, la lectura es importante. Comprensión y aplicación
martes, 16 de octubre de 2012
martes, 9 de octubre de 2012
jueves, 24 de mayo de 2012
|
lunes, 23 de enero de 2012
miércoles, 11 de enero de 2012
martes, 12 de abril de 2011
Otra situación Comunicativa. Correcta?
Estas son justamente las cosas que hay que evitar. Recuerden el texto Cachay el mote publicado en este mismo blog, les envie el Link
sábado, 27 de noviembre de 2010
sábado, 13 de noviembre de 2010
Situación Comunicativa, Niveles de habla
Objetivo: Revisar el concepto de registros de habla, clasificación de los actos de habla y principales aspectos de la situación comunicativa.
Lenguaje: es una facultad humana de comunicarnos a través del habla.
Lengua o código: sistema de signos lingüísticos convencionales, arbitrarios y colectivos (creado por una determinada comunidad de hablantes). (Hecho social)
Habla: es la utilización individual del sistema de signos de la lengua, mediante actos de comunicación oral. Es la realización concreta. (Hecho individual)
Situación comunicativa: La situación es el conjunto de los elementos lingüísticos y extralingüísticos presentes en el momento de la comunicación.
Lengua estándar: Corresponde a lo “correcto” y a lo que todo el mundo conoce y utiliza.
v Niveles de habla:
NIVEL VULGAR
Lenguaje: es una facultad humana de comunicarnos a través del habla.
Lengua o código: sistema de signos lingüísticos convencionales, arbitrarios y colectivos (creado por una determinada comunidad de hablantes). (Hecho social)
Habla: es la utilización individual del sistema de signos de la lengua, mediante actos de comunicación oral. Es la realización concreta. (Hecho individual)
Situación comunicativa: La situación es el conjunto de los elementos lingüísticos y extralingüísticos presentes en el momento de la comunicación.
Lengua estándar: Corresponde a lo “correcto” y a lo que todo el mundo conoce y utiliza.
v Niveles de habla:
NIVEL VULGAR
• Utilizan pocas palabras.
• Oraciones cortas y sin terminar.
• Utilizan vulgarismos.
• Los mensajes están desorganizados, no siguen un orden lógico.
• Abusan de apelaciones al interlocutor (el que escucha).
• Hablan siempre igual; no se adaptan a las situaciones de comunicación.
• Utilizan muchas frases hechas.
NIVEL COLOQUIAL
• Habla familiar.
• Es el que se utiliza más comúnmente.
• Es espontáneo y natural aunque, a veces, tiene algunas incorrecciones.
• Es muy expresivo y tiene muchos matices afectivos.
• A veces se descuida la pronunciación.
• Es el que se utiliza más comúnmente.
• Es espontáneo y natural aunque, a veces, tiene algunas incorrecciones.
• Es muy expresivo y tiene muchos matices afectivos.
• A veces se descuida la pronunciación.
NIVEL CULTO
• Riqueza de vocabulario.
• Pronunciación correcta, cuidada y adecuada.
• Mensajes con orden lógico.
• Uso de cultismos (palabras que proceden del griego o del latín).
Lenguajes de nivel culto.
• Lenguaje científico-técnico.
Es el que se emplea para hablar o escribir sobre un área determinada de la ciencia o la cultura.
• El lenguaje literario.
Es el nivel más alto de uso de la lengua. Es muy importante el contenido (lo que se dice) y la forma del mensaje (cómo se dice). Utiliza recursos para embellecer el lenguaje: comparaciones, metáforas...
Jerga: sus hablantes pertenecen a determinados grupos sociales o profesionales.
Ejemplo: jóvenes, hampa, tecnicismos profesionales
Variables lingüísticas: Los niveles básicos de habla que hemos visto están insertos en una clasificación más amplia, determinada por diversas variables lingüísticas y socio-culturales
Variable geográfica o diatópica: Es sabido que el español o castellano presenta diversas modalidades en los diversos países de América, como, a su vez, en las distintas localidades o regiones de un mismo país.
Variable socio-cultural o diastrática: En tanto construcción personal puesta en la interacción social, el habla responde a determinantes sociales y culturales, cuestión que nos muestra la heterogeneidad del habla. Esta heterogeneidad lingüística es una fuente de constante cambio, y todo cambio tiene una motivación social y cultural.
Variable estilística o diafásica: La lengua está determinada por la situación comunicativa y la actitud que adoptan los hablantes en esa situación. Puede ser formal o informal. Influirá en ello:
• Sexo: hay diferencias no solamente en el tono de voz, sino en el empleo del vocabulario y el rol social.
• Profesión: expresión de un grupo de personas que comparten un mismo oficio.
• Edad: expresión propia de una generación.
• Pronunciación correcta, cuidada y adecuada.
• Mensajes con orden lógico.
• Uso de cultismos (palabras que proceden del griego o del latín).
Lenguajes de nivel culto.
• Lenguaje científico-técnico.
Es el que se emplea para hablar o escribir sobre un área determinada de la ciencia o la cultura.
• El lenguaje literario.
Es el nivel más alto de uso de la lengua. Es muy importante el contenido (lo que se dice) y la forma del mensaje (cómo se dice). Utiliza recursos para embellecer el lenguaje: comparaciones, metáforas...
Jerga: sus hablantes pertenecen a determinados grupos sociales o profesionales.
Ejemplo: jóvenes, hampa, tecnicismos profesionales
Variables lingüísticas: Los niveles básicos de habla que hemos visto están insertos en una clasificación más amplia, determinada por diversas variables lingüísticas y socio-culturales
Variable geográfica o diatópica: Es sabido que el español o castellano presenta diversas modalidades en los diversos países de América, como, a su vez, en las distintas localidades o regiones de un mismo país.
Variable socio-cultural o diastrática: En tanto construcción personal puesta en la interacción social, el habla responde a determinantes sociales y culturales, cuestión que nos muestra la heterogeneidad del habla. Esta heterogeneidad lingüística es una fuente de constante cambio, y todo cambio tiene una motivación social y cultural.
Variable estilística o diafásica: La lengua está determinada por la situación comunicativa y la actitud que adoptan los hablantes en esa situación. Puede ser formal o informal. Influirá en ello:
• Sexo: hay diferencias no solamente en el tono de voz, sino en el empleo del vocabulario y el rol social.
• Profesión: expresión de un grupo de personas que comparten un mismo oficio.
• Edad: expresión propia de una generación.
ALGUNOS VICIOS:
Eufemismos: Expresar las ideas de modo indirecto y más suave, modificando voces mal sonantes. Ejemplo: Pasó al patio de los callados
Hipercorrección: Aplicar normas de corrección en palabras o frases que no corresponden, por generalización de una norma considerada culta.
Ejemplo: Toballa
Eufemismos: Expresar las ideas de modo indirecto y más suave, modificando voces mal sonantes. Ejemplo: Pasó al patio de los callados
Hipercorrección: Aplicar normas de corrección en palabras o frases que no corresponden, por generalización de una norma considerada culta.
Ejemplo: Toballa
Definición y Clasificación de los Actos de Habla
Los actos de habla son las unidades básicas, mínimas o fundamentales de la comunicación lingüística. La noción de acto se refiere a que el lenguaje no solo designa acciones, también las realiza en el momento de la enunciación misma.
Locutorio: Lo que se dice explícitamente
Ilocutorio: Lo que se hace al decirle
Perlocutorio: Lo que se quiere decir
El acto de producir un enunciado, una estructura de palabras Expresa una marca de influencia recíproca entre emisor y receptor. Produce efectos intencionales en el oyente.
Se articulan y combinan sonidos. La enunciación de la frase constituye por sí un acto La enunciación sirve a fines más lejanos.
Se evocan y combinan las nociones representadas por las palabras. Modificar la situación de los interlocutores.
martes, 9 de noviembre de 2010
CÓMO ESCRIBIR UN ARTÍCULO CIENTÍFICO
• La estructura de un artículo original
o Introducción
o Material y métodos
o Resultados
o Discusión
• Otros aspectos del artículo
• Comprobación de errores
• ________________________________________
La estructura de un artículo original
Introducción
La introducción debe responder a la pregunta de "porqué se ha hecho este trabajo". Describe el interés que tiene en el contexto científico del momento, los trabajos previos que se han hecho sobre el tema y qué aspectos no dejan claros. Con la abundancia de trabajos de revisión existentes actualmente, la Introducción no necesariamente debe ser muy extensa y puede beneficiarse de lo expuesto en la revisión más reciente sobre el tema.
La Introducción es pues la presentación de una pregunta, la cual es a su vez como el nexo de unión que engarza la investigación con el cuerpo de doctrina existente. Y para no encontrarse al final del esfuerzo con la sorpresa de que la pregunta ya ha sido respondida por otro investigador más madrugador, es necesario (imperativo, por mucho que cueste), hacer una revisión bibliográfica previa. Probablemente es la parte más costosa del trabajo, entre otras cosas porque siempre existe la posibilidad de que de dicha revisión pueda concluirse que nuestras preguntas ya tienen respuesta y, por lo tanto, no vale la pena llevar a cabo la investigación.
Es conveniente que el último párrafo de la Introducción se utilice para resumir el objetivo del estudio.
Material y Métodos
En esta sección se responde a la pregunta de "cómo se ha hecho el estudio". Una vez se han visto las razones por las que merece la pena acometer el proyecto, hay que pensar en cómo llevarlo a la práctica, para lo cual es de gran utilidad la ayuda de un epidemiólogo o de un bioestadístico a fin de no malgastar esfuerzos en vano. Un magnífico proyecto puede resultar inválido o ineficiente si no utiliza la metodología adecuada: no se puede llevar a cabo un estudio de causalidad con un diseño transversal; es ineficiente hacer un estudio prospectivo, más largo y costoso, si lo que se busca es simplemente explorar una hipotética relación causa-efecto, algo que con un estudio retrospectivo, más rápido y barato, puede resolverse, reservando el estudio prospectivo para probar dicha relación. Muchos estudios fracasan por defectos en la metodología utilizada. Si un bioestadístico o epidemiólogo colabora de alguna forma en la investigación, debe ser, o bien retribuido económicamente, o bien incluido entre los autores.
La sección de material y métodos se organiza en cinco áreas:
• Diseño: se describe el diseño del experimento (aleatorio, controlado, casos y controles, ensayo clínico, prospectivo, etc.)
• Población sobre la que se ha hecho el estudio. Describe el marco de la muestra y cómo se ha hecho su selección.
• Entorno: indica dónde se ha hecho el estudio (hospital, asistencia primaria, escuela, etc).
• Intervenciones: se describen las técnicas, tratamientos (utilizar nombres genéricos siempre), mediciones y unidades, pruebas piloto, aparatos y tecnología, etc.
• Análisis estadístico: señala los métodos estadísticos utilizados y cómo se han analizado los datos.
La sección de material y métodos debe ser lo suficientemente detallada como para que otro autor pueda repetir el estudio y verificar los resultados de forma independiente.
Resultados
Esta sección debiera ser la más simple de redactar. Incluye las tablas y figuras que, por sí solas, deben poder expresar claramente los resultados del estudio. Hay editores de revistas importantes que afirman sin ambages que el mejor texto para esta sección debiera ser simplemente: "los resultados del estudio se pueden ver en la Tabla 1".
Los resultados deben cumplir dos funciones:
• Expresar los resultados de los experimentos descritos en el Material y Métodos.
• Presentar las pruebas que apoyan tales resultados, sea en forma de figuras, tablas o en el mismo texto.
Los resultados deben poder ser vistos y entendidos de forma rápida y clara. Es por ello por lo que la construcción de esta sección debe comenzar por la elaboración de las tablas y figuras, y sólo posteriormente redactar el texto pertinente en función de ellas. El primer párrafo de este texto debe ser utilizado para resumir en una frase concisa, clara y directa, el hallazgo principal del estudio. Esta sección debe ser escrita utilizando los verbos en pasado. Aunque se utiliza mucho la voz pasiva o el impersonal ("se ha encontrado que...") como prefieren algunos editores, cada vez se tiende más a utilizar la voz activa en primera persona del plural ("hemos visto que... "); al fin y al cabo el mérito es de los autores y no hay porqué ocultarlo.
Discusión
Esta sección es el corazón del manuscrito, donde la mayoría de los lectores irán después de leer el resumen (a pesar de que los expertos recomiendan que, tras leer el título, lo primero que hay que leer es el material y métodos) y la sección más compleja de elaborar y organizar. Algunas sugerencias pueden ayudar:
• Comience la Discusión con la respuesta a la pregunta de la Introducción, seguida inmediatamente con las pruebas expuestas en los resultados que la corroboran.
• Escriba esta sección en presente ("estos datos indican que"), porque los hallazgos del trabajo se consideran ya evidencia científica.
• Saque a la luz y comente claramente, en lugar de ocultarlos, los resultados anómalos, dándoles una explicación lo más coherente posible o simplemente diciendo que esto es lo que ha encontrado, aunque por el momento no se vea explicación. Si no lo hace el autor, a buen seguro lo hará el editor.
• Especule y teorice con imaginación y lógica. Esto puede avivar el interés de los lectores.
• Incluya las recomendaciones que crea oportunas, si es apropiado.
• Y, por encima de todo, evite sacar más conclusiones de las que sus resultados permitan, por mucho que esas conclusiones sean menos espectaculares que las esperadas o deseadas.
Otros aspectos del artículo
El título debe ser corto, conciso y claro. Los más efectivos tienen menos de 10 palabras y no deben incluir abreviaturas ni acrónimos. Todos los acrónimos utilizados en el texto deben ser seguidos, la primera vez que se mencionan, de un paréntesis con su significado. Es aconsejable que el título sea escrito después de redactar el núcleo del manuscrito (introducción, material-métodos, resultados y discusión). Los títulos pueden ser informativos ("Alta incidencia de infartos de miocardio en fumadores") o indicativos ("Incidencia del infarto de miocardio en fumadores").
El resumen da una visión de conjunto del trabajo. Si se trata de trabajos de revisión, el resumen suele ser descriptivo (describe brevemente cuál es el contenido del trabajo y no menciona resultados ni conclusiones); si se trata de trabajos originales, el resumen es comprehensivo (informa brevemente de todas las secciones del trabajo, incluyendo resultados y conclusiones). Este resumen comprehensivo puede ser estructurado (con los apartados de: objetivo, diseño, entorno, sujetos, resultados y conclusiones) o no estructurado, en el que la información se suele dar en dos o tres párrafos. Obsérvese que en el resumen estructurado, la Introducción es sustituida por Objetivo, la Discusión por Conclusiones y el Material-Métodos está separado en sus componentes.
Los errores más frecuentes en la redacción del resumen son:
• no plantear claramente la pregunta
• ser demasiado largo
• ser demasiado detallado
Las palabras clave serán de 3 a 10, si su número no está ya especificado en las "Instrucciones para los Autores", y seleccionadas a ser posible de la lista del MeSH (Medical Subject Headings), del Index Medicus o del Indice Médico Español.
Los agradecimientos se situarán en el lugar que determine el editor de la revista en las "Instrucciones para los Autores": puede ser en la primera página o al final de la Discusión. Se deben incluir en los agradecimientos, pero no entre los autores, a quienes sin ser autores o coautores en sentido estricto han prestado su ayuda técnica (técnicos de laboratorio, secretarias, etc.) o han sido de inestimable apoyo moral (el Jefe de un Departamento, etc.).
La bibliografía se citará según la normativa exigida por la revista elegida. Salvo casos de publicaciones de gran relevancia histórica, las citas deben ser recientes, no superiores a los 5 años en caso de un trabajo de revisión. Esta normativa suele seguir de manera bastante uniforme las normas de Vancouver.
• Para la citación de revistas se indica el siguiente orden:
o Nombre de los autores, hasta un máximo de seis, separados por comas, con su apellido y las iniciales sin puntos (excepto tras la última inicial del último autor). Si se sobrepasa el número de seis, hay que escribir los seis primeros y añadir "et al.", abreviación de la expresión latina "et alii" que significa "y otros". Si el autor es un Comité, poner el nombre del Comité.
o Título del trabajo, terminado con un punto.
o Revista biomédica, en su expresión abreviada según aparece en el Index Medicus, a la que sigue, sin puntuación alguna intermedia, el
o Año de publicación, -punto y coma-, Volumen, -abrir paréntesis-, Número o mes del ejemplar (esto puede omitirse si la paginación del Volumen es consecutiva), -cerrar paréntesis-, -dos puntos-, Páginas del artículo (la primera y la última, si bien la última página puede indicarse con sólo el último dígito si los primeros fueran iguales a los de la primera página).
• Si se trata capítulos de libros en los que varios autores han colaborado, se cita de la siguiente forma:
o Autor/es del capítulo
o Título del capítulo
o Autor/es del libro (denominados "editores" en terminología anglosajona),
o Título del libro
o Ciudad donde se ha impreso
o Editorial que lo ha publicado
o Año de publicación
o páginas (primera y última) del capítulo
He aquí algunos ejemplos:
1-International Committee of Medical Journal Editors. Uniform requirements for manuscripts submitted to biomedical journals. N Engl J Med 1991; 324: 424-5
2-Weinstein L, Swartz MN. Pathologic properties of invading microorganisms. En: Sodeman WA, editor. Pathologic physiology: mechanisms of disease. Philadelphia: Saunders, 1974:457-72.
Además de la normativa de Vancouver, existe la normativa para la citación de publicaciones en la bibliografía de trabajos científicos, según la American Psychology Association.
Comprobación de errores
• ¿Se envía a la revista adecuada?
• ¿Se cumplen todas las instrucciones que el editor de la revista indica?
• ¿Son los autores los que realmente merecen el crédito del trabajo?
• ¿Es el resumen demasiado largo o demasiado complejo?
• ¿Está correctamente estructurado el núcleo del trabajo (introducción, material- métodos, resultados, discusión?
• ¿Es la bibliografía reciente y citada según normativa de la propia revista?
• ¿Se corresponden las citas bibliográficas con lugar del texto donde se citan?
• ¿Se responde en la Conclusión a la pregunta formulada en la Introducción?
• ¿Se sacan las conclusiones apropiadas a los resultados obtenidos y no más?
• ¿Son las tablas o figuras fácilmente inteligibles y resumen los resultados?
• ¿Están la Introducción y Conclusiones escritas en presente, y el Material y Resultados, en pasado?
o Introducción
o Material y métodos
o Resultados
o Discusión
• Otros aspectos del artículo
• Comprobación de errores
• ________________________________________
La estructura de un artículo original
Introducción
La introducción debe responder a la pregunta de "porqué se ha hecho este trabajo". Describe el interés que tiene en el contexto científico del momento, los trabajos previos que se han hecho sobre el tema y qué aspectos no dejan claros. Con la abundancia de trabajos de revisión existentes actualmente, la Introducción no necesariamente debe ser muy extensa y puede beneficiarse de lo expuesto en la revisión más reciente sobre el tema.
La Introducción es pues la presentación de una pregunta, la cual es a su vez como el nexo de unión que engarza la investigación con el cuerpo de doctrina existente. Y para no encontrarse al final del esfuerzo con la sorpresa de que la pregunta ya ha sido respondida por otro investigador más madrugador, es necesario (imperativo, por mucho que cueste), hacer una revisión bibliográfica previa. Probablemente es la parte más costosa del trabajo, entre otras cosas porque siempre existe la posibilidad de que de dicha revisión pueda concluirse que nuestras preguntas ya tienen respuesta y, por lo tanto, no vale la pena llevar a cabo la investigación.
Es conveniente que el último párrafo de la Introducción se utilice para resumir el objetivo del estudio.
Material y Métodos
En esta sección se responde a la pregunta de "cómo se ha hecho el estudio". Una vez se han visto las razones por las que merece la pena acometer el proyecto, hay que pensar en cómo llevarlo a la práctica, para lo cual es de gran utilidad la ayuda de un epidemiólogo o de un bioestadístico a fin de no malgastar esfuerzos en vano. Un magnífico proyecto puede resultar inválido o ineficiente si no utiliza la metodología adecuada: no se puede llevar a cabo un estudio de causalidad con un diseño transversal; es ineficiente hacer un estudio prospectivo, más largo y costoso, si lo que se busca es simplemente explorar una hipotética relación causa-efecto, algo que con un estudio retrospectivo, más rápido y barato, puede resolverse, reservando el estudio prospectivo para probar dicha relación. Muchos estudios fracasan por defectos en la metodología utilizada. Si un bioestadístico o epidemiólogo colabora de alguna forma en la investigación, debe ser, o bien retribuido económicamente, o bien incluido entre los autores.
La sección de material y métodos se organiza en cinco áreas:
• Diseño: se describe el diseño del experimento (aleatorio, controlado, casos y controles, ensayo clínico, prospectivo, etc.)
• Población sobre la que se ha hecho el estudio. Describe el marco de la muestra y cómo se ha hecho su selección.
• Entorno: indica dónde se ha hecho el estudio (hospital, asistencia primaria, escuela, etc).
• Intervenciones: se describen las técnicas, tratamientos (utilizar nombres genéricos siempre), mediciones y unidades, pruebas piloto, aparatos y tecnología, etc.
• Análisis estadístico: señala los métodos estadísticos utilizados y cómo se han analizado los datos.
La sección de material y métodos debe ser lo suficientemente detallada como para que otro autor pueda repetir el estudio y verificar los resultados de forma independiente.
Resultados
Esta sección debiera ser la más simple de redactar. Incluye las tablas y figuras que, por sí solas, deben poder expresar claramente los resultados del estudio. Hay editores de revistas importantes que afirman sin ambages que el mejor texto para esta sección debiera ser simplemente: "los resultados del estudio se pueden ver en la Tabla 1".
Los resultados deben cumplir dos funciones:
• Expresar los resultados de los experimentos descritos en el Material y Métodos.
• Presentar las pruebas que apoyan tales resultados, sea en forma de figuras, tablas o en el mismo texto.
Los resultados deben poder ser vistos y entendidos de forma rápida y clara. Es por ello por lo que la construcción de esta sección debe comenzar por la elaboración de las tablas y figuras, y sólo posteriormente redactar el texto pertinente en función de ellas. El primer párrafo de este texto debe ser utilizado para resumir en una frase concisa, clara y directa, el hallazgo principal del estudio. Esta sección debe ser escrita utilizando los verbos en pasado. Aunque se utiliza mucho la voz pasiva o el impersonal ("se ha encontrado que...") como prefieren algunos editores, cada vez se tiende más a utilizar la voz activa en primera persona del plural ("hemos visto que... "); al fin y al cabo el mérito es de los autores y no hay porqué ocultarlo.
Discusión
Esta sección es el corazón del manuscrito, donde la mayoría de los lectores irán después de leer el resumen (a pesar de que los expertos recomiendan que, tras leer el título, lo primero que hay que leer es el material y métodos) y la sección más compleja de elaborar y organizar. Algunas sugerencias pueden ayudar:
• Comience la Discusión con la respuesta a la pregunta de la Introducción, seguida inmediatamente con las pruebas expuestas en los resultados que la corroboran.
• Escriba esta sección en presente ("estos datos indican que"), porque los hallazgos del trabajo se consideran ya evidencia científica.
• Saque a la luz y comente claramente, en lugar de ocultarlos, los resultados anómalos, dándoles una explicación lo más coherente posible o simplemente diciendo que esto es lo que ha encontrado, aunque por el momento no se vea explicación. Si no lo hace el autor, a buen seguro lo hará el editor.
• Especule y teorice con imaginación y lógica. Esto puede avivar el interés de los lectores.
• Incluya las recomendaciones que crea oportunas, si es apropiado.
• Y, por encima de todo, evite sacar más conclusiones de las que sus resultados permitan, por mucho que esas conclusiones sean menos espectaculares que las esperadas o deseadas.
Otros aspectos del artículo
El título debe ser corto, conciso y claro. Los más efectivos tienen menos de 10 palabras y no deben incluir abreviaturas ni acrónimos. Todos los acrónimos utilizados en el texto deben ser seguidos, la primera vez que se mencionan, de un paréntesis con su significado. Es aconsejable que el título sea escrito después de redactar el núcleo del manuscrito (introducción, material-métodos, resultados y discusión). Los títulos pueden ser informativos ("Alta incidencia de infartos de miocardio en fumadores") o indicativos ("Incidencia del infarto de miocardio en fumadores").
El resumen da una visión de conjunto del trabajo. Si se trata de trabajos de revisión, el resumen suele ser descriptivo (describe brevemente cuál es el contenido del trabajo y no menciona resultados ni conclusiones); si se trata de trabajos originales, el resumen es comprehensivo (informa brevemente de todas las secciones del trabajo, incluyendo resultados y conclusiones). Este resumen comprehensivo puede ser estructurado (con los apartados de: objetivo, diseño, entorno, sujetos, resultados y conclusiones) o no estructurado, en el que la información se suele dar en dos o tres párrafos. Obsérvese que en el resumen estructurado, la Introducción es sustituida por Objetivo, la Discusión por Conclusiones y el Material-Métodos está separado en sus componentes.
Los errores más frecuentes en la redacción del resumen son:
• no plantear claramente la pregunta
• ser demasiado largo
• ser demasiado detallado
Las palabras clave serán de 3 a 10, si su número no está ya especificado en las "Instrucciones para los Autores", y seleccionadas a ser posible de la lista del MeSH (Medical Subject Headings), del Index Medicus o del Indice Médico Español.
Los agradecimientos se situarán en el lugar que determine el editor de la revista en las "Instrucciones para los Autores": puede ser en la primera página o al final de la Discusión. Se deben incluir en los agradecimientos, pero no entre los autores, a quienes sin ser autores o coautores en sentido estricto han prestado su ayuda técnica (técnicos de laboratorio, secretarias, etc.) o han sido de inestimable apoyo moral (el Jefe de un Departamento, etc.).
La bibliografía se citará según la normativa exigida por la revista elegida. Salvo casos de publicaciones de gran relevancia histórica, las citas deben ser recientes, no superiores a los 5 años en caso de un trabajo de revisión. Esta normativa suele seguir de manera bastante uniforme las normas de Vancouver.
• Para la citación de revistas se indica el siguiente orden:
o Nombre de los autores, hasta un máximo de seis, separados por comas, con su apellido y las iniciales sin puntos (excepto tras la última inicial del último autor). Si se sobrepasa el número de seis, hay que escribir los seis primeros y añadir "et al.", abreviación de la expresión latina "et alii" que significa "y otros". Si el autor es un Comité, poner el nombre del Comité.
o Título del trabajo, terminado con un punto.
o Revista biomédica, en su expresión abreviada según aparece en el Index Medicus, a la que sigue, sin puntuación alguna intermedia, el
o Año de publicación, -punto y coma-, Volumen, -abrir paréntesis-, Número o mes del ejemplar (esto puede omitirse si la paginación del Volumen es consecutiva), -cerrar paréntesis-, -dos puntos-, Páginas del artículo (la primera y la última, si bien la última página puede indicarse con sólo el último dígito si los primeros fueran iguales a los de la primera página).
• Si se trata capítulos de libros en los que varios autores han colaborado, se cita de la siguiente forma:
o Autor/es del capítulo
o Título del capítulo
o Autor/es del libro (denominados "editores" en terminología anglosajona),
o Título del libro
o Ciudad donde se ha impreso
o Editorial que lo ha publicado
o Año de publicación
o páginas (primera y última) del capítulo
He aquí algunos ejemplos:
1-International Committee of Medical Journal Editors. Uniform requirements for manuscripts submitted to biomedical journals. N Engl J Med 1991; 324: 424-5
2-Weinstein L, Swartz MN. Pathologic properties of invading microorganisms. En: Sodeman WA, editor. Pathologic physiology: mechanisms of disease. Philadelphia: Saunders, 1974:457-72.
Además de la normativa de Vancouver, existe la normativa para la citación de publicaciones en la bibliografía de trabajos científicos, según la American Psychology Association.
Comprobación de errores
• ¿Se envía a la revista adecuada?
• ¿Se cumplen todas las instrucciones que el editor de la revista indica?
• ¿Son los autores los que realmente merecen el crédito del trabajo?
• ¿Es el resumen demasiado largo o demasiado complejo?
• ¿Está correctamente estructurado el núcleo del trabajo (introducción, material- métodos, resultados, discusión?
• ¿Es la bibliografía reciente y citada según normativa de la propia revista?
• ¿Se corresponden las citas bibliográficas con lugar del texto donde se citan?
• ¿Se responde en la Conclusión a la pregunta formulada en la Introducción?
• ¿Se sacan las conclusiones apropiadas a los resultados obtenidos y no más?
• ¿Son las tablas o figuras fácilmente inteligibles y resumen los resultados?
• ¿Están la Introducción y Conclusiones escritas en presente, y el Material y Resultados, en pasado?
martes, 19 de octubre de 2010
Los conectores
Check out this SlideShare Presentation:
Los conectores
View more presentations from jsalpaz.
jueves, 10 de junio de 2010
¿CUÁNTO CUESTA UNA MALA ESCRITURA?
¿CUÁNTO CUESTA UNA MALA ESCRITURA?
Una importante institución financiera del país, me cuenta un ex alumno que trabaja en ella, recibió no hace mucho una petición por escrito de su sucursal centroamericana; esta filial requería de la central un programa computacional que les ayudara a administrar sus procesos específicos. Nuestro ex alumno se encargaría de diseñar y elaborar este pequeño programa; sin embargo, desde el inicio no faltaron las dificultades: el texto no indicaba concretamente qué es lo que debía hacer el software en cuestión. Se realizaron llamadas para pedir aclaraciones, se mandaron correos electrónicos, se hicieron preguntas, se convocaron reuniones virtuales. Un segundo texto llegó a la central con los requerimientos “precisados” para el programa en cuestión. Nuestro ingeniero en sistemas, con la ayuda de otros dos colegas, se dedicaron durante tres meses a producirlo. Cuando llegó a las manos de la filial resulta que... no era lo que habían solicitado. Al final, el segundo texto resultó ser tan ambiguo y confuso como el primero. Nuevas aclaraciones, nuevos correos, discusiones acaloradas, recriminaciones, acusaciones, dimes y diretes.
Creo que situaciones como ésta son mucho muy frecuentes en el ámbito laboral; la mala escritura, como toda habilidad que se desempeña deficientemente, tiene sus consecuencias. No son fáciles de calcular, pues todavía no existen investigaciones específicamente dedicadas a esclarecer este punto; sin embargo, se pueden hacer algunas consideraciones, pues no cabe duda que uno de sus efectos más importantes es el despilfarro de dinero, de tiempo y de energías; en otras palabras, la mala escritura ocasiona costos considerables en las empresas.
El primero de ellos es el relativo a la imagen negativa que se asocia a una institución cuyos trabajadores, especialmente los de primer y segundo nivel, cometen faltas de ortografía. No es el daño más importante, pero tiene su peso. Frente a los actuales estándares de calidad total, la presentación de documentos empresariales acompañados de errores de acentuación en vocablos de uso común, simplemente provocan una reacción de sorpresa y rechazo, pues en el fondo se intuye que esta deficiencia es sólo la punta del iceberg que anuncia y delata problemas mayores.
Ahora bien, la deficiente redacción no se reduce a un desempeño mediocre en el empleo de las grafías o de la tilde; en realidad, la mala escritura es aquella que no resuelve los problemas que dan origen al acto de escribir, que no logra los objetivos para los que se diseña un texto y que no influye ni modifica a la audiencia para la que está destinada.
Debe tenerse en cuenta, en efecto, que escribir no es una acción gratuita, sino que es una conducta que se origina ante el planteamiento de un problema y cuyo objetivo es, justamente, darle solución. El problema puede ser muy simple: cargaron a nuestra cuenta un gasto que no realizamos, y tenemos que solicitar la aclaración al banco; pero puede llegar a ser muy complejo y sofisticado, como cuando tenemos que convencer a una junta de directivos, obsesionados en el control presupuestal, para que incrementen el monto destinado a nuestro departamento. El punto es que en la raíz de la redacción existe un conflicto, una dificultad: “...if there were no problem there would be no need for your report. To write the report without explaining the problem that gave rise to it –as many writers curiously do- is to leave out the reason for the whole thing.”[1]. La mala escritura pasa de largo ante esta circunstancia, con lo que el sentido del propio acto de escribir desaparece miserablemente.
La redacción deficiente tiene otra delicada faceta: se realiza a ciegas; en otras palabras, en lugar de que la elaboración de textos se efectúe en función de objetivos, las ideas en una mala redacción sólo “ocurren” sin una justificación aparente. Escribir mal quiere decir plantear una serie de pensamientos, datos, informaciones, sin que se articulen, para la composición concreta, en un propósito principal y en varios secundarios o auxiliares. En contraste, si se va a redactar una carta, un memo, una propuesta o un informe, se debe saber cuanto antes, si es posible, antes de escribir, cuál es el objetivo que se persigue con el texto en cuestión.[2]
Finalmente, la mala escritura peca de desconsiderada, es decir, no atiende ni se plantea atender las necesidades de las audiencias a las que está destinada. He mencionado las audiencias, pues como señala Paul Anderson, en el ámbito empresarial raramente se escribe para una sola persona; los escritos son en realidad destinados a una variedad muy amplia de lectores: tanto colegas del mismo rango, como de nivel inferior y superior; igualmente especialistas y legos, externos e internos. Este autor nos indica que los informes pueden tener un poco más de tres lectores ejecutivos y de primer nivel quienes aprobarán su contenido; más de dos lectores que transmitirán la información que contiene; más de quince que tomarán acciones concretas a partir de él y cerca de diez que simplemente lo leerán.[3] En suma, ¿cuál es el costo de la mala escritura? Podría expresarse de esta manera: problemas no resueltos, objetivos no logrados, audiencias no alcanzadas.
¿Se puede traducir todo esto a pesos y centavos? No es fácil, pues como señalé al principio no hay investigaciones que nos proporcionen información fidedigna; sin embargo, sólo con la finalidad de marcar un contraste, comentaré el caso de una agencia dedicada a la edición y corrección de textos. Mathes y Stevenson[4] describen el monto que esta empresa cobraba hace unos quince años por su trabajo. Señalan, en efecto, que para un informe de 30 cuartillas, esta compañía calculaba un costo igual a $21.00 dólares por hoja. Esto, sin embargo, no era todo; el precio se multiplicaba por un “costo constante” que dependía de las cualidades del manuscrito; es decir, si el texto que iba a revisarse mostraba cualidades relacionadas con la buena escritura este “costo constante” era igual a 0.6. De modo que revisar y editar un buen escrito costaba al final $378.00 dólares. Pero si el manuscrito estaba dominado por la mala escritura el “costo constante” era igual a 2.7, así que corregir un mal texto costaba, finalmente, $1,701.00 dólares, es decir, cuatro veces y media más. Son dólares de los años ochenta, pero la proporción entre el costo la mala escritura y el de la buena redacción, a razón de 4 a 1, es muy elocuente.
Quiero mencionar que seguramente en nuestro país tercermundista, donde el precio de la mano de obra, tanto manual como intelectual, está muy castigado, la proporción debe ser distinta, quizá de 2 a 1 o, en el mejor de los casos posibles, de 2.5 a 1. Como prueba de esta suposición sólo puedo mencionar, a falta de una evidencia sólida, el caso de un amigo mío, corrector de estilo que está dispuesto a revisar una hoja por el equivalente a un dólar en su cotización actual (once pesos aproximadamente), pero con esto se compromete sólo a revisar ortografía, es decir, no la parte esencial de la mala escritura, sino la punta del iceberg. Si se quiere una corrección más elaborada, no está dispuesto a recibir menos de 2.5 dólares, pues en la mayor parte de los casos este tipo de revisión implica rehacer completamente el texto.
Para terminar, está claro que escribir mal tiene un precio; por consiguiente, creo que si pertenecemos a una empresa en la que las deficiencias en la comunicación escrita son evidentes y constantes, debemos preguntarnos cómo estamos pagando este precio, es decir, cómo estamos pagando el costo de la mala escritura. Para mayor información del tema, puede escribir a: ehd.cem@servicios.itesm.mx
________________________________________
[1] Mathes, J. C & Dwight W. Stevenson. Designing Technical Reports. pág. 29
[2] Gloria Sanz. Aprender a redactar notas. pág. 24
[3] Anderson, Paul V. “What Survey Research Tells Us about Writing at Work”. pág. 57
[4] Mathes & Stevenson. Ob. cit. pág. 202
"... de no haber problemas tu reporte no sería necesario. Al escribir un reporte sin explicar cual fue el problema que lo originó - como hacen muchos escritores, curiosamente - es dejar afuera la razón para todo aquello
Una importante institución financiera del país, me cuenta un ex alumno que trabaja en ella, recibió no hace mucho una petición por escrito de su sucursal centroamericana; esta filial requería de la central un programa computacional que les ayudara a administrar sus procesos específicos. Nuestro ex alumno se encargaría de diseñar y elaborar este pequeño programa; sin embargo, desde el inicio no faltaron las dificultades: el texto no indicaba concretamente qué es lo que debía hacer el software en cuestión. Se realizaron llamadas para pedir aclaraciones, se mandaron correos electrónicos, se hicieron preguntas, se convocaron reuniones virtuales. Un segundo texto llegó a la central con los requerimientos “precisados” para el programa en cuestión. Nuestro ingeniero en sistemas, con la ayuda de otros dos colegas, se dedicaron durante tres meses a producirlo. Cuando llegó a las manos de la filial resulta que... no era lo que habían solicitado. Al final, el segundo texto resultó ser tan ambiguo y confuso como el primero. Nuevas aclaraciones, nuevos correos, discusiones acaloradas, recriminaciones, acusaciones, dimes y diretes.
Creo que situaciones como ésta son mucho muy frecuentes en el ámbito laboral; la mala escritura, como toda habilidad que se desempeña deficientemente, tiene sus consecuencias. No son fáciles de calcular, pues todavía no existen investigaciones específicamente dedicadas a esclarecer este punto; sin embargo, se pueden hacer algunas consideraciones, pues no cabe duda que uno de sus efectos más importantes es el despilfarro de dinero, de tiempo y de energías; en otras palabras, la mala escritura ocasiona costos considerables en las empresas.
El primero de ellos es el relativo a la imagen negativa que se asocia a una institución cuyos trabajadores, especialmente los de primer y segundo nivel, cometen faltas de ortografía. No es el daño más importante, pero tiene su peso. Frente a los actuales estándares de calidad total, la presentación de documentos empresariales acompañados de errores de acentuación en vocablos de uso común, simplemente provocan una reacción de sorpresa y rechazo, pues en el fondo se intuye que esta deficiencia es sólo la punta del iceberg que anuncia y delata problemas mayores.
Ahora bien, la deficiente redacción no se reduce a un desempeño mediocre en el empleo de las grafías o de la tilde; en realidad, la mala escritura es aquella que no resuelve los problemas que dan origen al acto de escribir, que no logra los objetivos para los que se diseña un texto y que no influye ni modifica a la audiencia para la que está destinada.
Debe tenerse en cuenta, en efecto, que escribir no es una acción gratuita, sino que es una conducta que se origina ante el planteamiento de un problema y cuyo objetivo es, justamente, darle solución. El problema puede ser muy simple: cargaron a nuestra cuenta un gasto que no realizamos, y tenemos que solicitar la aclaración al banco; pero puede llegar a ser muy complejo y sofisticado, como cuando tenemos que convencer a una junta de directivos, obsesionados en el control presupuestal, para que incrementen el monto destinado a nuestro departamento. El punto es que en la raíz de la redacción existe un conflicto, una dificultad: “...if there were no problem there would be no need for your report. To write the report without explaining the problem that gave rise to it –as many writers curiously do- is to leave out the reason for the whole thing.”[1]. La mala escritura pasa de largo ante esta circunstancia, con lo que el sentido del propio acto de escribir desaparece miserablemente.
La redacción deficiente tiene otra delicada faceta: se realiza a ciegas; en otras palabras, en lugar de que la elaboración de textos se efectúe en función de objetivos, las ideas en una mala redacción sólo “ocurren” sin una justificación aparente. Escribir mal quiere decir plantear una serie de pensamientos, datos, informaciones, sin que se articulen, para la composición concreta, en un propósito principal y en varios secundarios o auxiliares. En contraste, si se va a redactar una carta, un memo, una propuesta o un informe, se debe saber cuanto antes, si es posible, antes de escribir, cuál es el objetivo que se persigue con el texto en cuestión.[2]
Finalmente, la mala escritura peca de desconsiderada, es decir, no atiende ni se plantea atender las necesidades de las audiencias a las que está destinada. He mencionado las audiencias, pues como señala Paul Anderson, en el ámbito empresarial raramente se escribe para una sola persona; los escritos son en realidad destinados a una variedad muy amplia de lectores: tanto colegas del mismo rango, como de nivel inferior y superior; igualmente especialistas y legos, externos e internos. Este autor nos indica que los informes pueden tener un poco más de tres lectores ejecutivos y de primer nivel quienes aprobarán su contenido; más de dos lectores que transmitirán la información que contiene; más de quince que tomarán acciones concretas a partir de él y cerca de diez que simplemente lo leerán.[3] En suma, ¿cuál es el costo de la mala escritura? Podría expresarse de esta manera: problemas no resueltos, objetivos no logrados, audiencias no alcanzadas.
¿Se puede traducir todo esto a pesos y centavos? No es fácil, pues como señalé al principio no hay investigaciones que nos proporcionen información fidedigna; sin embargo, sólo con la finalidad de marcar un contraste, comentaré el caso de una agencia dedicada a la edición y corrección de textos. Mathes y Stevenson[4] describen el monto que esta empresa cobraba hace unos quince años por su trabajo. Señalan, en efecto, que para un informe de 30 cuartillas, esta compañía calculaba un costo igual a $21.00 dólares por hoja. Esto, sin embargo, no era todo; el precio se multiplicaba por un “costo constante” que dependía de las cualidades del manuscrito; es decir, si el texto que iba a revisarse mostraba cualidades relacionadas con la buena escritura este “costo constante” era igual a 0.6. De modo que revisar y editar un buen escrito costaba al final $378.00 dólares. Pero si el manuscrito estaba dominado por la mala escritura el “costo constante” era igual a 2.7, así que corregir un mal texto costaba, finalmente, $1,701.00 dólares, es decir, cuatro veces y media más. Son dólares de los años ochenta, pero la proporción entre el costo la mala escritura y el de la buena redacción, a razón de 4 a 1, es muy elocuente.
Quiero mencionar que seguramente en nuestro país tercermundista, donde el precio de la mano de obra, tanto manual como intelectual, está muy castigado, la proporción debe ser distinta, quizá de 2 a 1 o, en el mejor de los casos posibles, de 2.5 a 1. Como prueba de esta suposición sólo puedo mencionar, a falta de una evidencia sólida, el caso de un amigo mío, corrector de estilo que está dispuesto a revisar una hoja por el equivalente a un dólar en su cotización actual (once pesos aproximadamente), pero con esto se compromete sólo a revisar ortografía, es decir, no la parte esencial de la mala escritura, sino la punta del iceberg. Si se quiere una corrección más elaborada, no está dispuesto a recibir menos de 2.5 dólares, pues en la mayor parte de los casos este tipo de revisión implica rehacer completamente el texto.
Para terminar, está claro que escribir mal tiene un precio; por consiguiente, creo que si pertenecemos a una empresa en la que las deficiencias en la comunicación escrita son evidentes y constantes, debemos preguntarnos cómo estamos pagando este precio, es decir, cómo estamos pagando el costo de la mala escritura. Para mayor información del tema, puede escribir a: ehd.cem@servicios.itesm.mx
________________________________________
[1] Mathes, J. C & Dwight W. Stevenson. Designing Technical Reports. pág. 29
[2] Gloria Sanz. Aprender a redactar notas. pág. 24
[3] Anderson, Paul V. “What Survey Research Tells Us about Writing at Work”. pág. 57
[4] Mathes & Stevenson. Ob. cit. pág. 202
"... de no haber problemas tu reporte no sería necesario. Al escribir un reporte sin explicar cual fue el problema que lo originó - como hacen muchos escritores, curiosamente - es dejar afuera la razón para todo aquello
¡ORTOGRAFÍA!
TEXTO EXPOSITIVO
SIGNOS DE PUNTUACIÓN
ACENTOS
INTRODUCCIÓN A LA ARGUMENTACIÓN
LA ARGUMENTACIÓN PARA EL DEBATE
lunes, 31 de mayo de 2010
Para empezar a redactar

En este caso vamos a darte algunos consejos para que puedas escribir con soltura y sepas si estás comunicándote bien.
Para comenzar a escribir: primero debemos perder el miedo a la hoja en blanco ¡y decidirnos! Pero antes: Hay que tener muy claro lo que deseamos expresar.
Y también tener muy en cuenta a quién deseamos escribir eso que pensamos. Ya que no es lo mismo escribir nuestros pensamientos o una carta de amor que una protesta o una solicitud de trabajo.
Y también tener muy en cuenta a quién deseamos escribir eso que pensamos. Ya que no es lo mismo escribir nuestros pensamientos o una carta de amor que una protesta o una solicitud de trabajo.
Cada uno de estos textos tiene características especiales que lo hacen diferente.
Iniciemos tratando de elaborar un escrito sobre nuestros pensamientos respecto a alguna cosa. Como con seguridad pocas personas lo leerán (casi siempre escribimos para aclarar nuestras ideas) entonces podemos expresarnos más libremente que si escribiéramos una carta de recomendación.
Lo primero que hay que escribir es el título, el cual debe darnos una idea de lo que vamos a tratar. Siempre es mejor un título corto lleno de misterio que invite a la lectura que uno largo que nos explique todo lo que vamos a decir. Por ejemplo, digamos que queremos escribir lo que pensamos sobre la música, los géneros que nos agradan y nuestros cantantes y grupos favoritos.
Primero, debemos decidir qué es lo más importante: La música en general. Los géneros musicales (ranchero, rock, banda, vallenato colombiano, etc.). O nuestros cantantes y grupos favoritos. Decidimos que vamos a hablar de la música en general y por qué nos gusta, aunque también queremos hablar de nuestros géneros y artistas favoritos. Entonces, ya podemos comenzar a escribir: LA MÚSICA Mmmm... es muuuuuuuy general. Intentamos otro: LO QUE LA MÚSICA SIGNIFICA PARA MÍ. Mmmm... es demasiado largo y explicativo. Puede mejorarse si juntamos las dos propuestas anteriores y escribimos: MI MÚSICA FAVORITA. ¡Perfecto!
Ahora iniciemos el texto de manera rotunda, con una afirmación tajante (o entrada) que después explicaremos con varios enunciados que la complementarán o explicarán. Cualquiera de estas entradas es correcta: Yo pienso que la música... Yo creo que la música... Considero que la música... Bien, completemos la primera idea. MI MÚSICA FAVORITA Yo creo que la música es muy importante para nuestra vida. Correcto. Como ya expresamos la idea más importante, ahora sólo hay que inventar otras líneas que la complementen o expliquen. Podría ser así: MI MÚSICA FAVORITA Yo creo que la música es muy importante para nuestras vidas porque nos acompaña en nuestro trabajo, haciendo más grata la labor en el campo o los quehaceres del hogar. Además, la música nos comunica sentimientos o mensajes que nos emocionan y hacen pensar. Hasta aquí hemos expresado lo más importante pero también queremos hablar de los géneros y los artistas, ¿no es verdad?
Eso nos indica que... es hora de cambiar de párrafo. ¿Por qué? Porque vamos a hablar de algo distinto aunque relacionado con el tema. Entonces, ya tenemos dos párrafos más: Párrafo 1: Lo más importante. Párrafo 2: Géneros. Párrafo 3: Cantantes y grupos. Párrafo 4: Conclusión.
Así es, para finalizar necesitamos un párrafo en donde anotemos las conclusiones de nuestros pensamientos y rematemos con algo impactante. Así tendremos: MI MÚSICA FAVORITA.
Yo creo que la música es muy importante para nuestras vidas porque nos acompaña en nuestro trabajo, haciendo más grata la labor en el campo o los quehaceres del hogar. Además, la música nos comunica sentimientos o mensajes que nos emocionan y hacen pensar.
Me gusta mucho la música ranchera y la "viejita" (como los boleros o el danzón, porque era lo que escuchaban mis padres); a veces, en los bailes me animo con la colombiana como el vallenato y las cumbias pero nada más me emociono un rato porque mi favorita, sin lugar a dudas, es la música grupera.
Me emociona mucho cuando Alicia Villarreal canta con ese pujidito que le queda muy bien, como de niña apapachada pero nada se compara con un concierto en vivo con Bronco, Lupe a la guitarra entonando esas canciones de amor tan bonitas. ¿Y qué pero le ponen al Buki Mayor Marco Antonio Solís? ¿Y qué me dicen de Los Temerarios?
Por eso para mí, la música es una de las mejores cosas de la vida. Y ya tenemos nuestra composición terminada.
Fuente: cca.org.mx
Más consejos para redactar bien
Escrito por Ángel Romerá
El estilo mejor es el preciso: la precisión es la máxima cualidad que puede lucir quien escribe. Tras esta virtud, otras muy importantes son la concisión o brevedad, la claridad y la elegancia u ornato.
Ninguna de tales virtudes puede brillar sin una imprescindible: la corrección.
Escrito por Ángel Romerá
El estilo mejor es el preciso: la precisión es la máxima cualidad que puede lucir quien escribe. Tras esta virtud, otras muy importantes son la concisión o brevedad, la claridad y la elegancia u ornato.
Ninguna de tales virtudes puede brillar sin una imprescindible: la corrección.
Escribir es la última tarea para un redactor: primero hay que hacer un borrador y oscurecerlo de correcciones (el llamado “castigo”); de él se sacará en limpio el escrito definitivo.
El BORRADOR consta de invención, o búsqueda de materiales en las fuentes; disposición u ordenación de las mismas en el orden más conveniente al propósito; y adorno, es decir, hacer elegante y agradable el texto a la imaginación con figuras retóricas, ingenio, gracia, alusiones a la actualidad e imaginación.
Hecho el borrador, somételo a las siguientes operaciones (el llamado “castigo” o depuración del estilo):
-Sustituir las palabras repetidas de la redacción por sinónimos más precisos o suprimirlas.
-Buscar las palabras ambiguas en tu redacción y reemplazarlas por vocablos más exactos.
-Preferir el adjetivo pospuesto al antepuesto.
-Suprimir adverbios en –mente o sustituirlos por un sintagma preposicional.
-Quitar los nexos cuando puedan ser reemplazados por signos de puntuación: eso permite más agilidad y concisión.
-Reducir las expresiones más largas; sustituirlas por otras igual de precisas, pero más cortas.
-Eliminar las rimas y cacofonías: los sonsonetes irritan y distraen al lector.
-Extirpar las inconsecuencias, esto es, las frases que no se siguen lógicamente de lo antes escrito y hacen aparecer desaliñado al escrito.
-Preferir el verbo al sustantivo y el sustantivo al adjetivo.
-Omitir expresiones vulgares o coloquiales: “bueno”, etc...
-Tachar los circunloquios o rodeos o poner algo sustancial en su lugar.
-Nada de introducciones: quitan tiempo; ve al grano, evitando expresiones como “Yo creo, pienso, opino que...”, etc... Evita transiciones largas de una idea a otra mediante signos de puntuación.
-Coloca los acentos que faltan a tu redacción.
-Evita las palabras demasiado inconcretas o “palabras baúl”, porque tienen un sentido tan general que no significan nada: “cosa”, “tener”, “hacer...”. También las muletillas o expresiones propias repetidas: “y tal y cual”, “y todo eso” eiusdem palotis.
-No dejes frases sin terminar... sugieren pobreza de léxico.
-Corrige las faltas de concordancia entre sujeto y verbo, sustantivo y adjetivo, etc...
-Utiliza los tiempos verbales más exactos.
-Busca ejemplos y argumentos que apoyen cada uno de tus puntos de vista: no dejes tesis ni opiniones sin argumentos o pruebas después que los justifiquen. Si no, el escritor del texto parece infantil.
-Ordena tus argumentos del más simple al más complejo o viceversa.
-En las enumeraciones, sigue el orden alfabético.
-En las series de complementos, ordénalos por extensión del más corto al más largo o viceversa.
-Procura que tus oraciones tengan más o menos la misma longitud o sean simétricas. Un buen recurso es utilizar parejas de palabras o frases unidas por una conjunción: da precisión y ritmo a la frase.
-Dispón tus datos por orden cronológico cuando sea a propósito.
-Sitúa al principio de la frase la parte de la misma (sintagma o palabra) que más te interese destacar.
-Cuando quieras ser claro, sigue siempre este orden: sujeto, verbo, complementos (y los complementos ordénalos de mayor a menor en extensión o viceversa).
-Sitúa los adverbios lo más cerca posible del verbo, a ser posible después.
-Formula las tesis u opiniones que se pueden defender sobre un tema propuesto y escoge la que más se avenga con tu criterio.
-Simula pequeñas incertidumbres, hazte preguntas retóricas. Una pregunta retórica es una buena forma de empezar. Empieza siempre modestamente cuando te dirijas a grupos de personas.
-Separa en párrafos tu redacción. La presentación de un todo continuo fatiga la vista y sugiere desorden.
-Introduce cada uno de tus párrafos con una sangría inicial del primer renglón. (Una sangría es varios espacios en blanco)
-Pon un margen el doble de extenso a la izquierda del escrito que a la derecha.
-Sustituir las palabras repetidas de la redacción por sinónimos más precisos o suprimirlas.
-Buscar las palabras ambiguas en tu redacción y reemplazarlas por vocablos más exactos.
-Preferir el adjetivo pospuesto al antepuesto.
-Suprimir adverbios en –mente o sustituirlos por un sintagma preposicional.
-Quitar los nexos cuando puedan ser reemplazados por signos de puntuación: eso permite más agilidad y concisión.
-Reducir las expresiones más largas; sustituirlas por otras igual de precisas, pero más cortas.
-Eliminar las rimas y cacofonías: los sonsonetes irritan y distraen al lector.
-Extirpar las inconsecuencias, esto es, las frases que no se siguen lógicamente de lo antes escrito y hacen aparecer desaliñado al escrito.
-Preferir el verbo al sustantivo y el sustantivo al adjetivo.
-Omitir expresiones vulgares o coloquiales: “bueno”, etc...
-Tachar los circunloquios o rodeos o poner algo sustancial en su lugar.
-Nada de introducciones: quitan tiempo; ve al grano, evitando expresiones como “Yo creo, pienso, opino que...”, etc... Evita transiciones largas de una idea a otra mediante signos de puntuación.
-Coloca los acentos que faltan a tu redacción.
-Evita las palabras demasiado inconcretas o “palabras baúl”, porque tienen un sentido tan general que no significan nada: “cosa”, “tener”, “hacer...”. También las muletillas o expresiones propias repetidas: “y tal y cual”, “y todo eso” eiusdem palotis.
-No dejes frases sin terminar... sugieren pobreza de léxico.
-Corrige las faltas de concordancia entre sujeto y verbo, sustantivo y adjetivo, etc...
-Utiliza los tiempos verbales más exactos.
-Busca ejemplos y argumentos que apoyen cada uno de tus puntos de vista: no dejes tesis ni opiniones sin argumentos o pruebas después que los justifiquen. Si no, el escritor del texto parece infantil.
-Ordena tus argumentos del más simple al más complejo o viceversa.
-En las enumeraciones, sigue el orden alfabético.
-En las series de complementos, ordénalos por extensión del más corto al más largo o viceversa.
-Procura que tus oraciones tengan más o menos la misma longitud o sean simétricas. Un buen recurso es utilizar parejas de palabras o frases unidas por una conjunción: da precisión y ritmo a la frase.
-Dispón tus datos por orden cronológico cuando sea a propósito.
-Sitúa al principio de la frase la parte de la misma (sintagma o palabra) que más te interese destacar.
-Cuando quieras ser claro, sigue siempre este orden: sujeto, verbo, complementos (y los complementos ordénalos de mayor a menor en extensión o viceversa).
-Sitúa los adverbios lo más cerca posible del verbo, a ser posible después.
-Formula las tesis u opiniones que se pueden defender sobre un tema propuesto y escoge la que más se avenga con tu criterio.
-Simula pequeñas incertidumbres, hazte preguntas retóricas. Una pregunta retórica es una buena forma de empezar. Empieza siempre modestamente cuando te dirijas a grupos de personas.
-Separa en párrafos tu redacción. La presentación de un todo continuo fatiga la vista y sugiere desorden.
-Introduce cada uno de tus párrafos con una sangría inicial del primer renglón. (Una sangría es varios espacios en blanco)
-Pon un margen el doble de extenso a la izquierda del escrito que a la derecha.
Cuál es el problema en este texto oral?
UN LIBRO?
viernes, 30 de abril de 2010
El lenguaje cambia (Variable diacrónica)

LOS AÑOS LES HA CAMBIADO EL SENTIDO A LAS FRASES MÁS COMUNES
AYER HOY
Solterona =Profesional independiente
Rascarse las bolas... pero caro = Spa
Me manda al pibe con el pedido ? = Delivery
Trabajar en negro = Pasantía
Decir boludeces = Expresiones sacadas de contexto
Loco de mierda = Transgresor
Almacén/kiosco = Druggstore
Ninguna mina me da bola= No encuentro mi target
Vestida con cualquier porquería =Fashion
Humildad = Perfil bajo
Vuelta del perro = Shopping
Hacer las cosas para el carajo = Desprolijidad
Pan Flauta = Baguette
Tocar de oído algunos temas =Consultor
Vendedor= Ejecutivo de cuentas
Trolo= Diferente
Curandero/a = Mentalista
Rascarse las bolas en el laburo = Desayuno de trabajo
Peluquero = Estilista
Profesor de gimnasia = Personal trainer
Caminar entre piedras y troncos = Trekking
Impunidad= Fueros
Me das tu fono ? = Me das tu e-mail ?
Acomodado político = Asesor
Tribuna de desocupados = Talk-show
La calentura es mutua = Funciona la química
Busco hombre para acostarme = Busco alguien que me contenga
Viajar como la mierda = Turismo Aventura
Manipular a la opinión pública= Fenómeno mediático
No entendí un carajo = Hay que leer entre líneas
Chabombas y ñocorpis = Lingerie
Cagarse de hambre= Necesidades básicas insatisfechas
Bagayo/lagarto =No estar producida
Programa lleno de boludeces = Magazine
Tercer Mundo = Países Emergentes
Despidos masivos= Reestructuración
Joderle la vida a los demás = Libertad de expresión
Rascarse las bolas... pero caro = Spa
Me manda al pibe con el pedido ? = Delivery
Trabajar en negro = Pasantía
Decir boludeces = Expresiones sacadas de contexto
Loco de mierda = Transgresor
Almacén/kiosco = Druggstore
Ninguna mina me da bola= No encuentro mi target
Vestida con cualquier porquería =Fashion
Humildad = Perfil bajo
Vuelta del perro = Shopping
Hacer las cosas para el carajo = Desprolijidad
Pan Flauta = Baguette
Tocar de oído algunos temas =Consultor
Vendedor= Ejecutivo de cuentas
Trolo= Diferente
Curandero/a = Mentalista
Rascarse las bolas en el laburo = Desayuno de trabajo
Peluquero = Estilista
Profesor de gimnasia = Personal trainer
Caminar entre piedras y troncos = Trekking
Impunidad= Fueros
Me das tu fono ? = Me das tu e-mail ?
Acomodado político = Asesor
Tribuna de desocupados = Talk-show
La calentura es mutua = Funciona la química
Busco hombre para acostarme = Busco alguien que me contenga
Viajar como la mierda = Turismo Aventura
Manipular a la opinión pública= Fenómeno mediático
No entendí un carajo = Hay que leer entre líneas
Chabombas y ñocorpis = Lingerie
Cagarse de hambre= Necesidades básicas insatisfechas
Bagayo/lagarto =No estar producida
Programa lleno de boludeces = Magazine
Tercer Mundo = Países Emergentes
Despidos masivos= Reestructuración
Joderle la vida a los demás = Libertad de expresión
viernes, 23 de abril de 2010
Situación Comunicativa Jerga y Coa
Situación Comunicativa Formal, informal o marginal?
Y qué pasa acá?
Y qué pasa acá?
Contenidos
Flayte en coa
Un día en la Usach (JERGA)
jueves, 8 de abril de 2010
Primer informe de lectura
Estimados y estimadas, estos son ejemplos de algunos de los libros. Deben elegir uno y en clase les comentaré sobre los requisítos que debe tener dicho informe.
Éstos son los títulos:
Bolivia
Alimentos
Economía y Finanzas
La Nueva comunicación
El catolicismo del siglo XXI
Rusia China India Europa
Medicamentos ¿Derecho o mercancía?
¿Hasta dónde obedecer la ley?
Empresas y Estafas
Ciencia, tecnología y sociedad
Piedad por la condición animal
El Negocio del Miedo
¿Qué democracia?
El Agua y el futuro del Mundo
Cambios Climáticos
¿Un mundo sin petróleo?
El Vaticano
China
El Genoma
La Publicidad
¿Quiénes son los terroristas?
Deportes
La prostitución
La Diversidad Cultural
El conflicto Israel-Palestina
La Educación no es una mercancía
Transgénicos
La Prensa
El Imperio contra Irak
El mundo en la nueva era imperial
La Identidad Judía
El Poder del Opus Dei
Desafíos del Cambio Climático
Asamblea Constituyente
Mèxico: ¿Un estado fallido?
Estos libros están en cualquier librería, la dirección de la editorial está en el link de este mismo post.
http://www.editorialauncreemos.cl/
domingo, 29 de noviembre de 2009
PARA VISUALIZAR LOS ÚLTIMOS CONTENIDOS
ES UN TANTO LARGO, PERO SIRVE PARA LO DEL FORMATO.
MÁS DEL LENGUAJE NO VERBAL
CONSEJOS PARA SUPERAR CON EXITO UNA ENTREVISTA DE TRABAJO
COMUNICACIÓN NO VERBAL
SE LO QUE HICISTE ANOCHE COMUNICACIÓN NO VERBAL
MÁS DEL LENGUAJE NO VERBAL
CONSEJOS PARA SUPERAR CON EXITO UNA ENTREVISTA DE TRABAJO
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




